Mi cuerpo se estremeció.
Sentí que todo mi cuerpo estremecía con su vos, mi corazón comenzó a acelerarse y mis manos temblaban me quedé en un estado atónico después de escuchar sus palabras, no fueron solamente esas palabras que me hicieron sentir así sino mas bien también fueron sus manos frías y a la vez calientes que corrían lentamente por mi muslo, tocando cada centímetro de mi piel después iban recorriendo hacia mi espalda como una serpiente que se arrastra, sentí su palma caliente masajeándome, eso hizo que mi