Están a salvos.
Los días pasaron y, con la situación aparentemente bajo control en la mansión de Daniel, la vida comenzó a retomar cierta normalidad. Sin embargo, el peligro acechaba en las sombras.
El plan de Manuel había comenzado a dar frutos. Beto, con su habilidad para el engaño y la infiltración, se había ganado la confianza de algunos de los empleados de Daniel y comenzó a recopilar información valiosa.
Manuel recibía los informes de Beto regularmente, cada uno revelando detalles cruciales sobre la segu