ARYA
Todo es confuso a mi alrededor, cuando despierto, me encuentro en la habitación de un hotel, la cabeza me duele e intento incorporarme, pero me detengo en seco al notar que mis manos están atadas con unas esposas, una mano en cada lateral de la cabecera, el miedo comienza a invadirme, recuerdo cada cosa.
—Zac —susurro.
La puerta del baño se abre y sale él, con su porte de hijo de perra, sabía que no dejaría las cosas así, el problema es que no pensé que fuera tan pronto. Sus ojos están ll