—Yo no mate a nadie, ese no soy yo, es mi doble —dijo Eloy.
—Eres tú, la noche que desaparecieron tu estabas vestido con esa ropa hay testigos, admítelo, estas mal de salud, y no saldrás del centro psiquiátrico hasta que no mejores, pueden llevárselo el caso está cerrado —dijo el policía.
El policía se quedó viendo a los otros dos hombres testigos del hotel quien Eloy les pago gran cantidad de dinero acosta de su silencio.
—Ustedes por cómplices se van a la cárcel, ya se los pueden llevar —dijo