Lucrecia parte el postre para él, y le da a probar en la boca, y a él le gusta, lo disfruta y la mira a los ojos.
—Que rico —dice Jeff.
—Si —dice Lucrecia mientras está sentada en las piernas de Jeff, sirviendo las copas de champaña.
—No te asombres si por las noches me quiero quedar más cerca de ti, pegada a ti ya sabes a lo que me refiero —le dice Lucrecia.
—Lo se linda, Claro que aceptaría eso y más, si viene de ti —le dice Jeff.
—Qué bello —dice Lucrecia muy enamorada y perdidamente enamora