La conferencia comenzó, y a todos en la sala se les pidió apagar sus teléfonos móviles y no tomar fotos.
Fabiola apagó su teléfono y justo entonces vio que Alonso había regresado. Parecía mucho mejor, pero aún así se veía nervioso.
—¿Estás realmente bien? —Fabiola sacó una pastilla para el dolor de su bolso. —¿Qué tal si tomas una?
Alonso sonrió amargamente y agitó la mano: —Estoy bien.
Afortunadamente, en ese momento, el responsable principal de Dragon subió al escenario, captando la atención d