El banquete de disculpas se organizó en un hotel de alta categoría.
La familia Ramírez fue la primera en llegar, seguida por Benedicto y Fabiola.
El padre de Benedicto, debido a su mala salud, no asistió.
Cuando Fabiola y Benedicto entraron, la familia Ramírez se levantó, mirando nerviosamente a Benedicto.
Fue Silvia quien rompió el silencio, atrayendo la atención hacia Fabiola.
—Fabiola, lo siento.
Fabiola sonrió ligeramente, con gracia y compostura: —No te apresures a disculparte, todavía no s