La cara de Cedro se alargó aún más: —¡Patricia!
Patricia, despectiva: —¿Qué? ¿Cuando ella secuestró a Fabiola y la llevó al Hotel Santa Fe, no pensó que terminaría así?
—¿Qué dices? —Cedro estaba completamente confundido.
Fabiola, viendo a Cedro como un payaso, acusándola sin pruebas, se mantuvo tranquila: —Por favor, la próxima vez averigüe quién es el culpable antes de venir a juzgar. En cuanto a Joana, no sé nada. Si tienes pruebas de que fui yo, siéntete libre de llamar a la policía.
—¿Escuc