Fabiola bajó las escaleras y llamó a Patricia para invitarla a comprar regalos juntas.
Del otro lado del teléfono, Patricia titubeó: —Cariño, hoy tengo que trabajar horas extras de último minuto, no puedo acompañarte.
—Está bien, entonces ocúpate —respondió Fabiola.
Después de colgar, Fabiola abrió el GPS para buscar tiendas de especialidades cercanas.
Cuando terminó de comprar y empacar, ya era casi de noche.
La tienda ofrecía servicio de entrega a domicilio. Fabiola dio su dirección, echó un v