DESCONOCIDO
—Chico, realmente tienes una buena captura en esa, Silvestre—. Zamir irrumpió en el despacho de Silvestre con su habitual voz fría de negocios. Llevaba su traje de negocios gris oscuro y parecía que acababa de ir a una reunión.
Silvestre levantó la cabeza y soltó una burla.
—¿Qué ha hecho esta vez? — Ni siquiera le importaba lo que ella dijera. Todo lo que quiere es sacarla de su vida.
—¿Quieres ver? — Zamir agarró el control remoto que estaba en el escritorio y lo apuntó a la enorm