—No hice ninguna promesa contigo anoche, Camila—. Zamir siseó, estaba tan enojado mientras empujaba a la llorosa mujer fuera de su camino mientras tomaba otro pedido de whisky al camarero de su bar, está empezando a patear a la molesta mujer por su prepotencia.
—Pero tu dijiste~— fue cortada.
—Sé lo que dije anoche y eso es todo... nada más. Tú fuiste la que me suplicó que me acostara contigo y aceptaste que fuera sólo una noche y que después de eso nos olvidaríamos el uno del otro—, le espetó