—Hola guapa—. Me sonrió y se levantó cuando me acerqué a él. —Me llamo Seth.
—Hola.— Respondí, mi mandíbula inferior temblaba un poco así que me esforcé en morderme el labio inferior para que no fuera obvio.
Levantó una ceja y me miró como esperándome como si quisiera escuchar más.
—¿Tu nombre?
—No necesitas saber mi nombre—. Repliqué pero con tono sarcástico. —Entonces, ¿qué quieres que haga ahora mismo contigo?
Seth sonrió maliciosamente y me señaló con un dedo.
—Eres una mujer fogosa, me gu