En eso Red-Spirit comienza a sentir un gran dolor sobre su pierna herida.
—Te he lastimado fuertemente— dijo Sandy.
—Pues porque no he querido defenderme, pero así no podré avanzar rápido.
—Iremos al centro como te prometí, yo te cuidaré y te ayudaré a sanar.
—Sabes que ya no podré confiar en ti.
—Lo se, pero has salvado mi vida, una cosa es cuando un lobo baja por ahí pero lo hace con cuidado, otra cosa es una caída a esa altura, por eso te debo mi vida y mientras no pague mi deuda yo te cuida