Mundo ficciónIniciar sesiónLa dulce rubia se quedó estática a mitad de pasillo; todo se veía tan grande, habían muchas puertas en aquel lugar, y se giró para seguir la figura alta del muchacho cuando éste le guió hacia su habitación. Un pequeño sacudijo acechó su pecho, un cincuenta por ciento le emocionaba, sentía curiosidad por saber cómo era la pieza de aquel muchacho inexpresivo. Pero, el otro cincuenta por ciento la ponía nerviosa, nunca había puesto un pie en otra casa que no fuese la suya o las de sus mejores am







