Capítulo 66.
Lo sentí apoyarse en mi entrada y detenerse ahí.
-¿Estás segura, Paula?
Coloqué mis manos en la parte de atrás de su cabello.
-Si.
Con un único y firme empuje se deslizó dentro de mí.
Mis ojos se abrieron de par en par y un mar de sensaciones me invadieron. Hubo un segundo de dolor antes de que ambos gimiéramos al unísono.
Permaneció quieto por un momento mientras su respiración comenzó a flaquear. Mi cuerpo tardó poco en adaptarse a su invasión. Era tan... grande. Recordaba vagamente que