Punto de vista de Vivian
No me di cuenta de que me estaba ahogo hasta que la punta de su polla golpeó el fondo de mi garganta.
Mi cuerpo tembló, tratando de empujar su polla aunque sus manos me mantenían firmemente en su lugar.
La saliva fluyó por mi cara y después de unos segundos me retiró, permitiéndome aspirar bocanadas de aire ávidas.
Tiene tic-tac, mirándome fijamente. “Si quieres chuparme la polla, hazlo bien”. Sus dedos golpearon el costado de mi barbilla, guiándome hacia abajo. ¿Puedes