NOAH
Me desperté esa mañana ya nervioso. Hoy teníamos que rodar la gran escena del beso. El director dijo que quería hambre real, no solo un beso suave de película. Quería que parezca que los personajes no podían esperar ni un segundo más para probarse el uno al otro. Tuve el estómago encogido toda la mañana. Cada vez que pensaba en besar a Adrian de verdad frente a las cámaras, el corazón me empezaba a latir demasiado rápido.
Estábamos en un rodaje a puerta cerrada, con muy poca gente alrededo