69. EL VENENO DE LA VERDAD
Alma
—Es cierto, todo es cierto… —contestó despectiva mirándonos con desprecio. —Jamás te quise, Francisco, desde que supe que vendrías al mundo al igual que tu hermana los aborrecí y todo por ser hijos de Claudio, solo eran la pieza perfecta en mi vida para sacarles más dinero igual que al inútil de su padre.
—No es verdad… —murmulló Francisco a entrecortada voz.
Al ser su propia madre quien le decía la verdad que se negó a creer toda la vida, estoy segura que por fin podría liberarse de ta