Nicklaus
La Mano de Penny está apretando la mía con tanta fuerza que veo que tiene los nudillos blancos.
Entonces escucho su voz en mi mente.
—No vas a entrar a ese laberinto tu solo—me dice y puedo escuchar la desesperación en sus palabras.
—Nena, voy a estar bien—respondo por el vínculo, pero ella aprieta más mi mano y me dice:
—El va a hacer que revivas tus peores momentos. Harán que veas… que me veas morir. No puedo dejar que te enfrentes a eso solo. Por favor, deja que vaya contig