Mundo de ficçãoIniciar sessão—Dante, cuando estuve en Caracas usaba solo la ropa que me compró mi hermana, jamás me sentí yo, era más una muñeca que vestían mi hermana y Elena, estaba en un ambiente bastante respetuoso en el hotel y el restaurante, pero las veces que debía ir a un centro comercial, solo lo soportaba si iba con ellas, ¿recuerdas el día que llegué a buscarte en la empresa y tu recogías tus cosas?
—Claro que lo recuerdo, no quería verte y lidiar con tus acusaciones.
—







