Punto de vista de Sienna
El siguiente día por la mañana, mientras terminaba de desayunar con Leo, Aidan entró al comedor con esa postura de hombre que maneja el mundo con un dedo. No me dio los buenos días, fue directo al grano, con esa voz fría que usaba para dar órdenes, me anunció que ya no iría a la galería de arte.
A partir de ese día trabajaría en el piso ejecutivo del Grupo Volkov. Su asistente estaba embarazada, así que él había decidido mandarla de vacaciones pagadas el resto de su p