Punto de vista de Sienna
Convencer a Aidan de que me dejara ir a la galería para terminar la auditoría, fue más difícil que sacarle una muela a un T-Rex sin anestesia, al final cedió, pero con sus malditas condiciones de dictador: me mandó en una camioneta blindada, escoltada por cuatro gorilas que tenían la orden de dispararle a cualquiera que me mirara feo.
Llevaba tres horas encerrada en la galería con Maya. Afuera, los guardaespaldas parecían estatuas bloqueando la entrada.
—Si ese imbécil