Punto de vista de Sienna
Me quedé parada allí, sintiendo que la sangre me hervía, la nariz de Tasha sangraba y eso me producía una gran satisfacción, ella me miraba con odio, esperando que Aidan me echara.
—Échala de esta casa, Aidan —exigió— mira lo que me hizo esta loca. ¡Me atacó como un animal!
Aidan ni siquiera me miró, solo se ajustó la corbata.
—Tenemos que irnos, Tasha, tengo una reunión en la empresa y se me hace tarde.
Tasha abrió la boca, indignada.
—¿Pero Aidan? ¿No vas a castigarl