Mundo ficciónIniciar sesiónARIEL
Mi corazón late desbocado, las manos de Damián me enjabonan y me siento en casa, pega mi cuerpo al suyo, desde que nos volvimos a encontrar no hemos dicho nada, solo juntó su frente contra la mía, luego descendió y besó mi vientre, luego ordenó encerrar a mi madre, subimos y nos estamos bañando. En silencio, el agua cor







