Mundo ficciónIniciar sesiónAprieto los puños, Ariel y yo jamás tendremos hijos. Dejo las cosas sobre la encimera, y mi teléfono suena.
—¿Qué quieres?
—¿De mal humor? —la voz de mi mejor amigo me da jaqueca, le quiero y no soy marica, pero es mi mano derecha, aunque a veces sea un dolor en el culo.







