La secretaría notó la expresión incómoda de Marjorie al ver a Tony rodeado de mujeres, con discreción, se acercó al grupo y carraspeó suavemente.
— Disculpen, señores y señoras, pero es hora de volver al trabajo, la hora de almuerzo terminó hace diez minutos.
Las empleadas se quejaron en voz baja, pero comenzaron a dispersarse, una joven rubia se inclinó hacia Tony antes de irse.
—Ha sido un placer escuchar tus historias, vaquero, deberíamos invitarte un día de estos a tomar unos tragos, ¿Qué d