En la Corte Federal de Nueva York, el aire se podía cortar con un cuchillo. Marjorie, sentada con la espalda recta y los ojos fijos en el juez, escuchaba mientras Richard presentaba la última evidencia.
— Como puede ver, su Señoría —su abogado extendió los documentos sobre la mesa— aquí están los registros detallados de cada transferencia ilegal realizada por el señor Thompson desde las cuentas corporativas a sus cuentas personales.
Blake se removió en su asiento como una serpiente inquieta. Su