Mientras Alejandro se dejaba seducir por Valentina, ahogando con su pasión el deseo que aún sentía por Laura, en la habitación principal se encontraba Javier, haciendo todos los intentos porque Laura fuera suya otra vez.
—¿Y no te vas a acostar? Me dijiste en la cocina que tenías mucho sueño, pero no has cerrado los ojos ni un momento. —Le dijo Javier mientras la observaba detenidamente, la deseaba demasiado.
—Es que tengo algo de calor y no quiero acostarme todavía.
—¿Hasta cuándo vas a segu