Momentos después…
El jefe civil había concluido con la ceremonia nupcial diciendo las tradicionales palabras:
“Con el poder que me otorga la ley yo los declaro marido y mujer, puede besar a la novia”.
En el fondo se escuchó el aplauso y la algarabía de todos los que se encontraban allí presentes, felicitándo a los nuevos esposos, mientras que lo que debió haber sido el día más feliz para Laura, para ella fue una verdadera pesadilla el tener que ver a su hija el ser que más amaba en el mundo, ca