Un día después de la tensa reunión con Amelia, nuestro hogar sigue impregnado de ansiedad. A pesar de las sombras de las acusaciones que aún nos rodean, Alex y yo estamos decididos a preservar nuestra relación y afrontar cualquier reto que se interponga en nuestro camino.
Esta mañana, me despierto antes que Alex y decido prepararle el desayuno. Siempre me ha gustado cocinar sus platos favoritos como forma de expresar mi cariño. Mientras preparo un omelette con espinacas y queso, escucho pasos a