Me despierto con un dolor horrible en mi bajo vientre y bufo al darme cuenta de lo que está pasando. Estoy hinchada, tengo ganas de llorar y de dormir todo el día… con todo lo sucedido con Alex, me había olvidado por completo de mi maldito día del mes.
No sé si en el hotel me podrán conseguir unos tampones, ¿pero a quién le pregunto? No, mejor voy a pedirle a alguna de mis amigas que me traiga… ah, eso tampoco puedo, ni siquiera saben que me separé de Alex. Chasqueo la lengua, me dirijo al baño