Reencuentro 2.
—A lo mismo que tú has venido—. Me arreglo el cabello y salgo antes que esos dos se quieran matar.
Camino hacia la puerta, pliso mi short no sé porque, ya hasta le he visto arrugas imaginarias, estoy nerviosa.
—Hola—. Digo al abrir la puerta, los dos me miran perplejos y un torbellino de sensaciones se forma en mi pecho, esos dos con solo una mirada están causando un sin número de emociones en mí, me controló para no saltar a sus brazos.
—Mi luna, mi amada—. Hablan los dos a la vez, esto dos es