CAPÍTULO 71
“Pero después del funeral,” digo.
Ella cierra los ojos e intenta dormir. Me siento en el sofá, mirándola, asegurándome de que no piense demasiado. Cuando finalmente se queda dormida, salgo de la habitación y me dirijo a la de Ryan. Al entrar, lo veo sentado en la cama, abrazando su osito de peluche, perdido en su mundo imaginario. Me acerco y lo tomo en mis brazos, trayéndolo de vuelta a la realidad.
—¿Qué pasa ? ¿Por qué estás triste ? —le pregunto.
Él niega con la cabeza.
—Ryan, ¿