CAPÍTULO 72
No me giro para verlo y tampoco respondo. Él suspira y se acerca a mí. Tomando mis dos manos entre las suyas, se arrodilla frente a mí.
—No puedes quedarte así indefinidamente, Bella. Entiendo que ella representaba todo para ti, pero ahora tienes que seguir adelante. Basta.
Lo escucho, mis lágrimas caen sin cesar de mis ojos.
—Bella, así es la vida, las personas que amamos no se quedan con nosotros para siempre. Entiendo tu dolor. Yo también lo conozco. Pero no puedes pasar tu vida