CAPÍTULO 53
—De acuerdo, pero no por mucho tiempo.
Él asiente con una sonrisa.
Cambiándose de ropa, Ryan sube corriendo.
Grito :
—¡Ryan, cuidado !
Y lo sigo.
Al llegar a la azotea, siento el viento fresco soplar. Es muy reconfortante. Respiro profundamente.
Ryan salta a la piscina.
Sonrío y niego con la cabeza.
Estoy a punto de sentarme en el sofá cuando alguien emerge del agua. Solo veo su espalda, pero es bastante obvio quién es. No necesito ver su rostro para saber que no es otro que Liam Pa