—Los humanos suelen juzgar y acabar con lo que no conocen y temen— Las palabras de Daimaris son veneno puro.
—No todos son iguales, ya lo debes saber, Daimaris— Le reprocho con severidad. —Muchos humanos te adoran y te ven como un ser de luz, pero si supieran tu verdadera naturaleza.
Ella gruñe con disgusto, se cruza de brazos y decide quedarse callada, entre la multitud aparece uno de los ancianos, que nos dice que debemos tranquilizarnos y que no peleemos, que debemos permanecer unidos, la mi