— ¡Bendición, mami, nos vemos mañana! — le dijo Lucas dándole un beso y Daniela lo abrazó muy fuerte y le dijo.
— Dios te bendiga mi cielo, duerme muy bien y sueña con los angelitos. No olvides nunca que te quiero mucho.
— ¡Yo también te quiero mucha mami!
Sofía y ella se despidieron con un beso en la mejilla y todos se fueron en grupo hacia la salida. Todos, excepto Juan, que se quedó parado mirándola a lo lejos y ella pensó.
“¡Bendito sea Dios! ¿Será que ahora se me va a quedar mirando ahí