Mundo ficciónIniciar sesiónLo primero que vi fue una clase de recepción pequeña, había asientos de espera y una mujer sentada en un escritorio atendiendo llamadas.
—Sí, señora Veins, la cita está programada para el jueves en la mañana a las diez —dijo con un tono afable. Esperó que la otra persona terminase de hablar para agregar—: Muy bien, adiós.
Y colgó.
Sus ojos se fijaron en mí al instante, transmiti







