Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl entrar, el lugar estaba oscuro, apagado, incluso el aire acondicionado lo estaba. Era como si la muerte de Ford se hubiese llevado todo lo que iluminaba ese lugar. Estaba muy diferente a cuando el día de su cumpleaños; ese día las luces estaban brillantes, el ambiente era cálido, prestigioso y, sin duda, elegante. Ahora se veía triste, vacío, tenso, había tanta tensión que me asustaba.







