Fantasía peligrosa.
Gia.
La puerta se cierra detrás y el peso del aire me envuelve. Estoy sin palabras. No hay rastro de elegancia ni de lujo como en el resto de la mansión. Aquí todo está diseñado de una forma retorcida.
Las paredes están cubiertas de madera oscura con argollas y cadenas de acero, claramente para encadenar a cualquiera.
De frente, también veo una cruz extraña. Es como una X de madera maciza, con correas de cuero colgadas en cada esquina. Lo peor de todo es que la esa X está en el medio de la pare