El día de ayer había sido bastante agotador con el regreso de Sara a su puesto.
Me toco ponerla al día con todo lo sucedido estas semanas y no había podido ver a Alexander tampoco.
Por lo que me contó Helen en el almuerzo, se la había pasado bastante ocupado atendiendo algunas citas con proveedores y clientes.
Era sábado por la tarde y aún me encontraba en casa de mi madre disfrutando del fresco de su jardín con ella.
—Debo irme mamá, tengo un compromiso esta noche.
—¿Con un chico?
—Con mis