Los pesados ojos de la mujer miraron en todas las direcciones realmente perdidos, balbuceaba unas palabras que no tenían sentido.
Insistía en ver a una tía Helen, un tal señor Coby la mataría si se enterase que su virtud estaba echada a perder… ¿Su virtud? Era una extraña chica totalmente desubicada. Ella se incorporó poco a poco hasta quedar sentada y ver la realidad.
-No estamos comprometidos… ¿O si-? Le preguntaba al hombre que le miraba algo desconcertado, serio y molesto…… ¿Era su marido?