Capítulo 72. Es la verdad, te amo
Estaban en medio del salón, como si nada hubiera pasado. Pero sí que había sucedido algo extraordinario, y Ámbar no podía seguir en silencio, mientras las manos fuertes de Marco la llevaban por la pista en un tranquilo vaivén.
-Marco…
-¿Sí, cariño?
-Necesito saber la verdad.
Él la miró con ojos llenos de dulzura, y algo juguetones.
-¿Qué verdad?
-No finjas… quiero saber si lo que le dijiste a tu padre es cierto, o sólo forma parte de la mentira.
Le respondió con un beso para nada protocolar, ol