Toyun mira fijamente hacia el paisaje de Seúl. El aire era frío, pero a Toyun no le importaba. Su mirada estaba fija, aunque su mente estaba en otro lugar completamente distinto, pensaba, se debatía y trataba de entender todo, tras haber visto a Yoon y Haerin.
«¡Ese imbécil! como actúa así sabiendo que tiene a Clara, si iba a estar con Haerin ¿para qué ilusionó a Clara?, ¡por todos los cielos!, hasta aceptó quedarse al lado de él en Corea, un territorio que ni conoce, no tiene familia ni amigos»