—¿No comiste, cierto? —pregunta Yoon de forma incisiva.
—No, me distraje, no me di cuenta de la hora. —responde con vergüenza.
—¿Es decir que todo este tiempo estuviste en la sala veintisiete? —pregunta Yoon
«¿Y ese tono? ¿serán celos?, no, no, no puede ser», piensa Clara.
—Si, pero, ¿cómo sabes? —dijo Clara con ingenuidad.
—Es imposible que aquí se caiga un lápiz y yo no me entere. —Yoon con suficiencia. Clara no emite sonido, no sabe cómo debe reaccionar. —Definitivamente, eres una niña pequeñ