—¿Es Palacios-nim? —Aparece la recepcionista amablemente y en inglés fluido mientras detiene la puerta de vidrio.
—Si, soy yo. —Admite con algo de vergüenza, ya que sabía que había llegado a un área totalmente restringida.
En este tipo de empresas suelen separar estos espacios del resto de las oficinas, tanto por el ruido como por la privacidad de los idols consagrados, incluso de los trainees, ya que en esta industria es necesario mantener la confidencialidad desde el inicio para que el efecto