Mundo de ficçãoIniciar sessão—Claro, es tuya mañana a las ocho de la noche, tendrás la habitación de lujo y podrás hacer lo que quieras —anuncia Barclay y siento que muero—. Por ahora me temo que me la tengo que llevar, los negocios han sido cerrados.
El árabe joven se acerca hasta mí y me besa el cuello, la piel se me eriza y siento mi corazón bombear a gran velocidad.
—M







