PAPÁ AL RESCATE. CAPÍTULO 86. Estamos aquí para ayudar.
—¡Mire señor… oficial! —escupió Barri con sorna.
—¡Detective!
—Señor detective —siseó con tono desafiante—. ¡Usted puede ir a donde le dé la gana! ¡Tráguese toda la cafetería si quiere, pero le aseguro que no voy a confesarle nada! ¡Es más quiero que vengan a tomarme mi declaración, porque quiero acusar al cabrón que me destrozó las rodillas! ¡Vanderwood va a tener que untarme un muy buen dinero si quiere que no lo denuncie por esto! —Por un momento el desprecio y la sensación de victoria se di