PAPÁ AL RESCATE. CAPÍTULO 74. Condiciones y venganzas
Los dedos de Sienna rozaron los bordes de los documentos cuando entró en el fresco vestíbulo revestido de mármol del banco suizo. El aire olía a dinero y discreción, y sus tacones resonaban con autoridad a cada paso. Captó su reflejo en las superficies pulidas: una mujer al borde de algo transformador, y sonrió con desacaro.
—¿Señora Williamsburg? —Una voz interrumpió su ensoñación, un hombre con un traje hecho a medida que se acercó con la mano extendida—. Soy Herr Weiss, el gerente. Por favor