PAPÁ AL RESCATE. CAPÍTULO 62. Una declaración importante
La sala estaba llena de murmullos cuando por fin Paloma Williamsburg puso un pie dentro de ella, con aquella cara de cordero espantado porque realmente la única información que le habían dado era que la habían citado como testigo en un juicio y la policía ni se había marchado de su casa y se habían negado a darle más información.
Por supuesto que cuando vio a su hija en uno de los banquillos y a los Vanderwood en el otro, se imaginó perfectamente qué era lo que estaba sucediendo.
—Señora Willia